El teletrabajo ahora es Moofing

El teletrabajo ahora es Moofing

El concepto trabajar implicaba hace años, desplazarte rutinariamente hasta la sede de la compañía que te contrata para ejercer una profesión. Es decir, ir a la oficina.

Según fue avanzando la tecnología tomó fuerza lo que se conoce como teletrabajo, que se entendía como ‘trabajar desde casa’, con una mesa, un ordenador, línea telefónica y más recientemente, con la imprescindible conexión a internet. El término fue evolucionando valiéndonos de servicios de oficina virtual.

Hoy en día, el concepto trabajar simplemente se ciñe a ‘ejercer una profesión’, sin la necesidad de estar físicamente en un espacio destinado para ello, a excepción de las reuniones presenciales que seguimos considerando necesarias. Es cuando cobran una relevancia infinita los dispositivos móviles, ya que permiten estar conectados con otras personas y disponer de todas las herramientas para desarrollar el trabajo.

Así nace el concepto Moofing (Mobile Out of Office), término acuñado por la multinacional Microsoft a raíz de los resultados de un estudio en el que la mayoría de encuestados valoraban la flexibilidad laboral.

A excepción de las profesiones que exijan la presencia del trabajador, la tendencia laboral es la de los moofers, y más cuando las nuevas generaciones nacidas en la era del desarrollo tecnológico, relacionan directamente su puesto de trabajo con su Smartphone.

Menos es más, también en la oficina

Menos es más, también en la oficina

En los últimos tiempos es frecuente oír hablar de los nuevos espacios de trabajo. Espacios que jamás se hubieran identificado con un entorno laboral, incluso oficinas corporativas cuya seña de identidad son las áreas de recreo de las que dispone. Hace años nos llevaríamos las manos a la cabeza si alguien te dijera que en su oficina han puesto un tobogán. Además, alegremente reaccionaríamos con un: ‘en esa empresa no se trabaja’.

Toboganes, futbolines, cubos, e incluso vagones dentro de la oficina son la tendencia a la que las grandes corporaciones, fundamentalmente de índole tecnológica, se han ido sumando en cada una de sus sedes por el mundo. Los defensores de esta corriente aseguran que ya que estamos horas y horas en la oficina, que nuestra estancia sea lo más amable posible favoreciendo la motivación, las relaciones entre empleados y, si es posible, evitando el estrés.

Por otro lado, y sirviéndonos de la expresión tan en boga en el mundo de la moda, creemos que ‘menos es más’. Para lograr la mayor productividad en nuestro trabajo es imprescindible estar motivado y contar con lo necesario que no entorpezca nuestro día a día. Para ello necesitamos una oficina equilibrada, con una decoración cuidada, sobria, funcional, iluminada con luz natural y espacios donde poder trabajar en función de las necesidades de cada momento: reuniones, entrevistas, conference call… etc. No significa que por no tener un parque de atracciones en las instalaciones tu día a día sea aburrido, ya que la diversión debe encontrarse en la satisfacción de lograr objetivos.

Soluciones profesionales para autónomos

Soluciones profesionales para autónomos

Hoy en día hay dos conceptos que, aun teniendo el mismo significado, se conciben de manera distinta. Hablamos de los autónomos y los freelance, en definitiva, profesionales independientes cuyo régimen laboral es idéntico.

Actualmente hay en España más de tres millones de trabajadores inscritos en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos.

Sin ser unos menos profesionales que los otros, una de las diferencias puede ser que el freelance realiza trabajos eventuales mientras que el autónomo desarrollas una actividad más repetida en el tiempo.

De lo que no hay duda es que estos profesionales comparten necesidades a la hora de desarrollar su trabajo. Hace años cualquier profesional que respondiera a esta modalidad de régimen laboral, tenía su despacho instalado en su domicilio. Eran los que trabajaban desde casa. Pero gracias a las nuevas tendencias de los últimos tiempos existen soluciones para que estos profesionales puedan ubicarse en un entrono más competitivo y profesional sin gastos económicos significativos.

  • Los hay que quienes por su actividad pasan el día de aquí para allá, en reuniones en casa de los clientes. Sin embargo, éstos necesitan un lugar estratégico donde tener domiciliada su sociedad, recibir correspondencia o donde invertir horas para trabajar.
  • Otros profesionales necesitan un despacho, ya que dedican un número de horas determinado de trabajo de oficina, con su ordenador, línea telefónica, y otro material.
  • Muchos otros prefieren recibir a sus clientes en un entorno profesional que favorezca sus objetivos, haciendo un uso de salas de reuniones de alquiler.

Éstos son ejemplos de algunas de las necesidades que puedan encontrar los profesionales autónomos a la hora de desempeñar su actividad. Pero hay otras muchas que pueden ser satisfechas con la variedad de servicios ad hoc que ofrecen hoy en día los business center.

Tus ideas de negocio no se miden en milímetros

Tus ideas de negocio no se miden en milímetros

¿Es un folio en blanco el lienzo virginal en el que debes empezar a plasmar tus ideas para montar El Negocio? En concepto parece que sí, porque es algo que no tiene nada y que te invita a dibujar tu negocio sin nada que te pervierta. Pero este folio tiene un problema:

62.370 mm2

Es decir, 297 mm de alto por 210 mm de ancho es el límite que tienes para garabatear tu idea de negocio. Y seguro que más de una vez te has quedado sin espacio cuando estás haciéndolo. ¡¡¡A mí sí!!!. Nuestra creatividad e imaginación no tienen límites. O no deben tenerlos. Por ello cualquier restricción, prejuicio o idea preconcebida nos va a levantar obstáculos en nuestras mentes. Como si ya no tuviéramos suficientes en el mundo real. Yo en mis pensamientos soy muy anárquico, saltando de una idea a otra, enlazando temas, retomando pasadas visiones, creando sinergias mentales… Por lo que mi problema con el folio es que cuando lo lleno, le doy la vuelta o paso a otro, ya no veo lo anterior. Hace un tiempo me pasé a la pizarra pero me la borran y es un trastorno transportarla. Así que he decidido que mi imaginación sea el espacio de mis ideas de negocio, y que los folios, lienzos o herramientas digitales sean simplemente apoyos que luego sintetizo en mi mente. Con esto he conseguido tener siempre activa y abierta mi mente, no tener límites, llevar siempre conmigo mis ideas (parece una tontería pero no lo es porque cuando lo escribes inconscientemente tu mente lo aparca), no perderlas (y si las pierdo es que no eran buenas) y, sobre todo, estoy siempre alerta para escuchar a todo el mundo y absorber más ideas que enlazar con las mías.

Sólo piénsalo. Sin límites.

P.D.: Y lo mismito sucede con los Business Plan, que son folios con sus 62.370 mm2 de límite, solo que un montón juntos. ¿Y reflejan el poder de tu negocio?

¿Dónde tengo hoy la reunión?

¿Dónde tengo hoy la reunión?

Elegir el espacio de trabajo donde mantener una reunión puede formar parte del éxito de la misma. Normalmente emprendedores o pequeños empresarios no disponen de espacios versátiles a todo tipo de reuniones: de equipo, presentaciones, entrevistas, con clientes… Incluso profesionales de grandes compañías con suculentas instalaciones, huyen de sus oficinas buscando un espacio adecuado. Es por esto por lo que hay que tener en cuenta los siguientes aspectos para elegir la sala de reuniones:

  • Número de personas: es importante que el espacio de encuentro se adecue al número de asistentes de tal forma que no sea una sala demasiado pequeña o un espacio que de sensación desangelada. Asimismo es muy valorada la versatilidad en cuanto a la composición del área de trabajo con un montaje idóneo al objetivo de la reunión: ejecutivo, teatro, en forma de U…
  • Material necesario: hoy en día una reunión de trabajo implica el uso de material y medios técnicos. Por esto es relevante elegir la sala de reuniones que tenga las conexiones pertinentes para los equipos así como los medios necesarios tales como proyector, pantalla, audio, etc., que satisfagan las posibles necesidades del encuentro.
  • Tiempo de uso: en muchas ocasiones necesitamos la salas de reuniones por espacios de tiempo definidos, y en otras, sabemos que esa reunión nos llevará horas y horas. La mejor opción es buscar la sala de la que puedas hacer uso en función de tus necesidades, desde horas, medias jornadas o jornadas completas.
  • Otros aspectos: a pesar de que las reuniones de trabajo se preparan haciendo una valoración de las necesidades para llevarlas a cabo, es preferible dejar un margen para la improvisación. Por esto, es relevante que el sitio elegido permita, por ejemplo, facilitar material de papelería, proporcionar botellas de agua para los asistentes, o incluso disponer de servicios de catering.
Objetivos al fin y al cabo

Objetivos al fin y al cabo

En los negocios, como en la vida, todo es cuestión de objetivos. Objetivos a más o a menos plazo. O Incluso a micro-plazos.

Todas las mañanas ponemos un pie en el suelo pensando en algo que tenemos que hacer. Y en la ducha después en otra cosa. Y con el café en otra. Y pensamos en la reunión de mañana, y en el viaje del fin de semana, en la comida con el cliente de la semana que viene, etc. ¿Al final son planes o metas a lograr?

Hay objetivos más y menos agradables, voluntarios e involuntarios, naturales o forzados… Todos ellos metas a más plazo de ahora mismo, y para los que necesitamos un plan. Planes en los que debemos analizar nuestras capacidades, actitudes y recursos, el entorno que nos rodea y los agentes influyentes para trazar la estrategia más adecuada.

Por ejemplo, para algo tan sencillo como llegar a la oficina, tenemos que pensar el mejor recorrido con la influencia del clima, el tráfico, el tiempo que tenemos, si cogemos el coche o el metro… Y todo con el único objetivo de llegar a la oficina. Y lo hacemos todos los días.

Pero a parte de tener objetivos alcanzables y un buen plan para lograrlos, tenemos que ser pacientes y consecuentes.

Pacientes para seguir los acontecimientos poniendo en el camino el máximo esfuerzo para que se genere el entorno óptimo y lograr los objetivos. Y consecuente porque pase lo que pase la capacidad de cambio, adaptación o consecución estará en nuestra mano.

No seamos inflexibles en nuestros planes porque puede ser que las condiciones, el entorno, los agentes e incluso nuestros propios objetivos cambien. Debemos dar cabida a la imaginación, a la flexibilidad y a la capacidad de adaptación. El análisis y la toma de decisiones son muy importantes, pero más el asumir y aprender de las equivocaciones. Todo el mundo se puede equivocar cuántas veces quiera o pueda, el éxito o el fracaso puede estar en saber asumir los errores y aprender de ellos.

Equivocarse no es fracasar si se aprende de ello. Como dijera Thomas Edison “Ya conozco 999 maneras de cómo no encender una bombilla”.

La vida siempre te da, no una “segunda” oportunidad, sino “otra”, sin número. No pienses en número de la oportunidad, piensa que es “otra” y aprende de las que has pasado.

La vida, y los negocios como parte de ella, te dan todas aquellas oportunidades que te ganes o te merezcas para lograr tus objetivos.