Errores que impiden ser un líder

En muchas empresas encontramos a grandes directivos que traen consigo el papel de líder. Pero no siempre tiene porqué ser así. Existen otros casos donde el líder es otra persona, la cual no corresponde con la figura del jefe. Un buen líder no solo se limita a administrar y dirigir las funciones, éste tiene que saber predicar con su ejemplo para que el resto de los empleados actúen a su imagen y semejanza. Por lo que en ocasiones muchos de ellos no están preparados para ejercer este rol y cometen una serie de errores perjudiciales para la empresa.

No saber delegar

En ocasiones el líder no tiene la suficiente confianza en los trabajadores para que desempeñen ciertas tareas, ya que piensa que él lo sabe todo. Esta desconfianza genera un mal ambiente de trabajo. Hay que destacar que la confianza es la base de un buen trabajo.

No motivar al resto del equipo

Todo trabajador necesita de vez en cuando escuchar una palabra de alabanza, de reconocimiento. Con motivación no solo se conseguirán  mejores resultados en cuanto al trabajo desempeñado, sino que también generará una mejor relación entre el líder y el resto del equipo.

No saber tomar ciertas decisiones

Bien es cierto que un líder posee más responsabilidad que el resto ante  la empresa, es una figura clave y principal. En ciertos momentos tiene que ser él y nadie más, el que tome ciertas decisiones que repercutirán de forma positiva o negativa para la empresa.

No tener autoridad

Un líder tiene que tener autoridad y debe ser asertivo en sus indicaciones para no confundirse con el despotismo.

Actuar todo el tiempo como jefe

El rol del líder es diferente al del resto, pero esta diferencia no le debe hacer creer que es más que nadie. El buen líder es el que sabe actuar y posicionarse en el lugar de los demás.

Pensar que el problema no es tuyo

El buen líder es aquella persona capaz de solventar cualquier problema que pueda surgir en la empresa. Todo lo que sucede en el entorno laboral, le afecta y pasa a formar parte de él.

Emprendemos más por necesidad

Emprendemos más por necesidad

Según hemos sabido, los emprendedores en España ponen en marcha nuevas empresas, más por necesidad que por oportunidad.

Y esto ¿es una buena o mala noticia?

Ya que hablamos de emprendimiento, vamos a poner el chip positivo. El Informe GEM, recoge que uno de los principales factores por los que más se han creado nuevas empresas ha sido por la necesidad de encontrar un medio de vida, para afrontar el desempleo. Esto podríamos interpretarlo, desde el punto de vista más optimista, como una reacción. Hace años, si estabas en el paro, tenías la certeza de que antes o después ibas a encontrar un puesto de trabajo, en general, bien remunerado. Como hoy por hoy, eso parece casi una utopía; la gente, los profesionales intentan buscar una salida cuanto antes, y trabajar desde el día 1 de desempleo, incluso en ocasiones, adelantándose a esa situación.

La interpretación negativa de la conclusión a la que llega el informe está en la percepción de que ‘emprendemos porque no queda más remedio’ y motivados por un ‘que sí, vamos a hacerlo, que a éste le ha funcionado’.

No hay duda de que emprender debe hacerse  por
convicción, con esfuerzo y con la máxima seguridad.

 

Optimización del tiempo en el trabajo

Continuamente en la oficina escuchamos la frase, “tengo tantas cosas que hacer y muy poco tiempo para llevarlo a cabo”. Vivimos inmersos en una sociedad llena de distracciones que absorben nuestro tiempo a la hora de trabajar, es fundamental saber administrarlo correctamente para mejorar la productividad, el rendimiento y sacar el mayor beneficio a nuestro trabajo.

Todo profesional tiene que saber cómo optimizar el tiempo del que dispone, una correcta y buena gestión puede ser la clave para trabajar de la manera más eficaz, ésta dependerá únicamente de nosotros.

Hay que tener en cuenta una serie de claves:

- Organización:

Trabajar en un entorno organizado nos permitirá únicamente estar pendientes de aquello que estamos realizando.  Si tenemos nuestro espacio bien ordenado no tendremos que detenernos en buscar “ese” documento que nos hace falta y no sabemos dónde está guardado.

Planificación:

Realizar una buena planificación es una opción para llevar un control de aquellas tareas que ya hemos hecho, las que estamos realizando y otras que están pendientes por hacer. Es necesario disponer de una agenda donde vayamos anotando todas estas ejecuciones y planificar posibles acciones que vayan surgiendo.

Objetivos:

Hay que fijar unos objetivos alcanzables para realizar. No podemos pretender en una mañana hacer todo el trabajo que tenemos pendiente de una semana, hay que ser realistas para poder enfrentarnos a ellos.

Horario:

Establecer una franja horaria en nuestra actividad laboral para realizar las distintas tareas es una buena opción.  Aunque no es una tarea fácil, debemos  ceñirnos a ella lo máximo posible.

Ladrones de tiempo:

Es fundamental saber identificar cuáles son aquellas distracciones que tengo y no me permite estar 100% en el trabajo. Una vez identificados hay que saber evitarlos.

No hay que olvidar que la idea de cuánto más tiempo se pasa frente al ordenador, más se hace no es cierta. No importa el tempo, sino que  lo que se haga sea eficaz, ya que el tiempo es nuestro bien más preciado.

Aumentan los emprendedores por necesidad

Como se viene haciendo cada año el Informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM), elaborado por el Centro Internacional Santander Emprendimiento (CISE), analiza el fenómeno emprendedor así como los factores que influyen en la creación de nuevas empresas.

Dicho informe refleja que la sociedad española emprende por necesidad, la cual ha observado un incremento de un 26% a un 29% situándose 11 puntos por encima de la media de los países impulsados por la innovación. Se incrementa el número de este tipo de emprendedores que han visto una posible alternativa a su situación de desempleo, para poder salir adelante. En cambio emprender por oportunidad ha observado un  descenso de 5,5 puntos respecto al año 2012 en el que se ha pasado de un 72,3% a un 66,8%.

Emprender de una forma u otra, por necesidad o por oportunidad, ha sido uno de los factores analizados donde se realiza una clara distinción entre ambos perfiles. Esta diferencia es fundamental ya que no todas las iniciativas llevadas a cabo a la hora de emprender contribuyen de la misma manera en la actividad económica.

En el año 2013 el 5,2% de la población con edades comprendidas entre los 18-64 años, estaban implicados en la puesta en marcha de un negocio. Los emprendedores motivados por una oportunidad representaban el 1,5% de la población.

Cabe destacar que en los últimos años la necesidad como motivo para emprender ha aumentado en este tipo de personas, alcanzando el 30% de los casos. Este dato resulta un tanto preocupante si se tiene en cuenta que en el año 2010, lo emprendedores  motivados por necesidad representaban alrededor del 15% del total.

Además como novedad, el proyecto incluye monográficos sobre la Ley de Emprendedores y la financiación del proceso emprendedor en nuestro país. La financiación es el mayor obstáculo de cualquier emprendedor. Es por ello por lo que el proyecto señala tres posibles fuentes de financiación.

Business angels: Es fundamental que se siga difundiendo la figura del inversor de proximidad, también conocido como business angel, como fuente posible de financiación para los proyectos star-up.

-Crowdfunding: Este tipo de financiación colectiva permite a cualquier emprendedor reunir una cantidad de dinero necesaria entre muchas personas. Además, para inversores poco experimentados en la actividad empresarial es una excelente oportunidad.

-Capital semilla: Es una oferta de acciones en la cual el inversor adquiere una parte del negocio o empresa. Este tipo de fondo se orienta fundamentalmente a nuevas empresas que estén en etapa de inicio.

El perfil que buscan las empresas

Cuando acudimos a una entrevista de trabajo nos encontramos desconcertados, ya que no sabemos que nos deparará. Si causaremos buena impresión, si sabremos, si existirán candidatos mejor preparados al puesto que nosotros, en definitiva queremos saber qué es lo que demandan las empresas para saber si lo que piden se lo podemos ofrecer.

A día de hoy reclaman algo más que conocimientos y experiencias, demandan una serie de cualidades que complementen todo lo anterior. No hay que olvidar que la formación y los estudios de cualquier candidato son primordiales, lo cual le será muy útil a la hora de abordar su trabajo al igual que el idioma y el buen uso de las tecnologías. Es por ello por lo que hemos querido establecer una serie de cualidades que debes incluir en tu currículum que te ayudará a la hora de realizar cualquier entrevista de trabajo.

- Habilidades comunicativas:

Saber escuchar y comunicar son cualidades fundamentales del buen comunicador. Un trabajador que sea claro y transparente a la hora de exponer cualquier tema será mucho más creíble que uno que no lo sea, y beneficiará el buen funcionamiento de la empresa.

- Trabajo en equipo:

Trabajar en equipo implica un compromiso por todos los empleados, depende en gran medida de la comunicación y de la compenetración que pueda existir entre todo el grupo. En la realidad es una tarea difícil pero se debe llegar a un equilibrio, ya que es ahí donde radica el éxito de trabajo de la empresa.

- Creatividad:

Que un empleado sea creativo aporta a la empresa nuevas ideas y aspiraciones. Además la creatividad va muy unida a la innovación por lo que se debe proponer ideas, participar y hacer partícipe al resto del equipo.

- Capacidad de análisis y resolución de problemas:

El saber desenvolverse y actuar en determinadas situaciones por iniciativa de uno mismo sin tener que pedir ayuda a los demás.

-  Auto-motivación:

Es necesario que el trabajador tenga inquietudes o aspiraciones y que realice su trabajo con entusiasmo y motivación.

- Adaptabilidad:

Que sepan adaptarse  a cualquier cambio que pueda existir en la empresa, ya que todo trabajo muchas veces supone un cambio del tipo que sea: del entorno,  del equipo, de la forma de trabajar, etc.

- Capacidad de liderazgo:

Saber actuar, liderar al resto del equipo sin caer en el mando.

Si tienes en cuenta estas cualidades a la hora de abordar una entrevista o  lo aplicas en tu día a día te será de gran ayuda para tu trayectoria profesional.

 

Dificultades a la hora de emprender

Si eres una persona emprendedora que está inmersa en una aventura empresarial o estás a punto de hacerlo, te presentamos las dificultades con las que se encuentran muchos profesionales.

La idea de negocio de todos ellos se debe a distintas realidades. Para muchos, surge de un problema con el que se encontraron y a través de su proyecto quieren solventarlo. En cambio otros lo ven como una demanda, por parte de la sociedad, de un producto mucho más completo y eficiente que el ya existente, o simplemente corresponde a una realidad desconocida y quieren llevarla a cabo.

 En el largo camino los emprendedores se encuentran  con distintas dificultades:

Financiación:

Es el gran obstáculo y el mayor quebradero de cabeza para la mayoría de todos ellos. Buscan una posible solución a su problema en: la familia, amigos, capital propio  a través de créditos, de un particular como en el caso del business angel,  o en la financiación colectiva, el crowdfunding.

Equipo:

Dar con los profesionales adecuados es otra de las tareas difíciles para muchos de los emprendedores. Es fundamental  que el equipo se complemente  y el trabajo esté orientado  a la continua mejora  y a la buena ejecución del producto o servicio. Por lo que se debe hacer una buena selección y delimitar muy bien el tipo de acciones que se requiere para poder buscar perfiles con características semejantes a la demanda del negocio.

Trámites:

Los trámites ralentizan todo el proyecto empresarial y pueden ser muy variados: desde un documento necesario que nos hace falta para poner en marcha el negocio, o el trámite con el proveedor  para conseguir un determinado producto. En nuestro país se tarda una media de 47 días en completar los trámites necesarios para la apertura, el doble que en otros países.

Diseño:

Es necesario que se realice un buen diseño y una buena estructura de todo lo que rodea a nuestra idea de negocio para que el producto sea atractivo y de esta manera se dé a conocer a través de publicidad, plataformas webs, redes sociales, entre otras.

Contactos:

Para iniciar una actividad empresarial es esencial forjar una red de contactos. Es fundamental   saber hacer networking, conocer  a qué tipo de eventos se debe  ir para relacionarse y poder captar futuros clientes, entablar posibles relaciones beneficiosas para la empresa…

No hay que olvidar que cuando el emprendedor lleva a cabo su idea y finalmente se convierte en negocio se tiene que buscar la diferenciación, por lo que hay que realizar un estudio de mercado para conocer qué es lo que ofrecen las empresas y qué es lo que ofrezco yo, que me hagan ser especiales y únicas. Ya que el público lo que busca en los productos es la originalidad y la exclusividad.

Solo de esta manera encontraremos que nuestro negocio sea exitoso.