Feliz 2012 en movimiento

Parecerá mentira, pero el 2011 ha sido un año terriblemente capicúa, termina igual que empezó, con recesión, paro, recortes, congelaciones, impuestos… ¿No os parece que esto es un “ya-lo-vi”?

Id 365 días atrás en cualquier hemeroteca o blog. Es lo mismo. Salvo por el cambio político, que no es poco viendo lo visto… Y lo que nos queda por ver. Pero pensemos mejor en el futuro, que por lo menos todavía lo podemos soñar.

Yo no tengo la fórmula mágica para el 2012 ni puedo garantizar 366 días (encima uno más) de ilusión. Ya me gustaría. Pero sí te puedo prestar mi visión y mis creencias para que las uses, te hagan pensar o las desheches. Es cosa tuya, es democracia. Ahí van…

Creo en las personas, en el optimismo, en la energía positiva, en el esfuerzo personal, en el trabajo en equipo, en que el que quiere puede, en que vivir es seguir teniendo esperanzas, en que los sueños son alcanzables (en su justa medida), en que la ilusión y la alegría lo pueden todo, en que la felicidad existe y la puedes encontrar en cualquier detalle, en la buena voluntad de la gente, en la bondad, en el amor, en la familia, en los amigos… En que el destino lo escribe cada uno y entre todos… Y, sobre todos, en que mañana siempre está todo por descubrir.

Sé que todo esto suena muy bien y que hay demasiada gente que etá viviendo circunstancias muy muy duras, pero si nadie se parara a decir esto ¿qué nos quedaría? ¿No será mejor pensar en un futuro mejor que regodearnos en el penoso pasado?

Sí, soy optimista, incluso a veces demasiado, pero mientras el mundo gire, y a pesar de las reglas del juego que nos impongan, nos seguiremos moviendo con él.

Para el 2012 os deseo movimiento… Movimiento hacia adelante. Movimiento para mejorar. Movimiento hacia la felicidad.

¡¡¡Feliz 2012 en movimiento!!!

Actualizarse o morir

Quién no conoce la popularizada frase de Unamuno “renovarse o morir”. Y es que en un mundo donde aparecen nuevas versiones antes de que llegues a dominar la anterior, estás tecnológicamente muerto si no eres capaz de actualizarte al mismo tiempo.

Hay a quien le cuesta seguir ese ritmo y hay quien tiene un don innato para seguir el compás. Ese no es mi caso, pero no queda otra, y más cuando te encuentras en este entorno.

Los nuevos proyectos innovadores y ambiciosos que estamos llevando a cabo externamente implican también un cambio en nuestro sistema interno que hacía tiempo que esperábamos. Nuestros ruegos fueron escuchados y ahora nos encontramos con todo un nuevo proceso creado para facilitarnos el trabajo y dar un mejor servicio, totalmente diferente al anterior y mucho más eficaz.

Sólo espero que de tiempo a asimilarlo y sacarle el máximo provecho antes de que se presente una nueva versión que por supuesto, mejorará nuestro rendimiento y productividad, eso sí, si somos capaces de seguir el ritmo.

Maca

Un pequeño detalle

Estamos en un mundo donde las buenas formas y la cordialidad se han situado en un segundo plano para priorizar la rapidez y la comodidad facilitada por guardar las distancias.

El hecho de que te reciban con una sonrisa, te atiendan con calma y que prime la amabilidad en la comunicación, marca la diferencia y, como en los tiempos que corren, esta práctica es poco habitual, destaca en el ritmo habitual de las relaciones.

¿A quién no le ha alegrado un poco el día una persona que se toma el tiempo para dedicarle un buenos días, una sonrisa o unas buenas palabras? La experiencia me dice que la gente aprecia estos formalismos que pueden parecer arcaicos o poco actuales en los tiempos que corren y que se consiguen más cosas con un por favor que sin él. La calidad la marcan los pequeños detalles, aunque la buena educación debe ser una exigencia.

Esta pequeña reflexión que podría parece demasiado obvia, parece olvidada en la mente de la mayoría de personas con las que nos cruzamos a lo largo del día, pero son ellas mismas las que lo agradecen cuando son bien recibidas.

Maca

Expectación vs Realidad

Siempre confiamos en compañías como Apple para que nos sorprendan con sus nuevos productos porque están muy adelantados a nuestro tiempo (o el resto están muy rezagados). Sin embargo, en la presentación de ayer todos esperábamos conocer el súper-mega-hiper sofisticado Iphone 5! Y no llegó. Llegó un Iphone 4. Más evolucionado eso sí, con nuevo procesador y un sistema de reconocimiento de voz… el Iphone 4S. Sabe a poco.

Después de muchos rumores sobre las peculiaridades del nuevo modelo, no trascendió ni un ápice de lo que iba a ocurrir en Cupertino. Todos hemos visto los vídeos de Youtube o las noticias que anunciaban una esperadísima presentación (con connotaciones más allá de lo tecnológico). Y nos convencimos de que el nº 5 nos iba a solucionar nuestras vidas…

Apple ha vuelto a sorprender, pero no estamos satisfechos. Generó mucha expectación y nos deja con cierto sentimiento de decepción.

Esperábamos algo más. Algo que nos dejara con la boca abierta. Y nos ha dejado, en sentido literal, con la boca cerrada. ¿Quién ha comentado algo del tal 4S? Los más tecnólogos… ¿qué ha pasado? ¿Dónde está el 5?

Aún así, perdonaremos. La próxima presentación compensará el grado de satisfacción.

Me permito hacer una lectura positiva de todo esto (quizá más de uno no compartirá este razonamiento). Pero los que tenemos un Iphone 4, a secas, no tendremos la presión de estar a la última, podemos relajarnos y esperar pacientes el siguiente modelo mientras seguimos intimando con nuestro actual dispositivo.

Ante la virtud de emprender…

Aunque me suena que el refrán es al revés: ante el vicio está la virtud. Pero estamos viviendo una situación en la que emprender es una gran virtud y por contra la de no invertir se ha transformado en algo tan habitual que parece un vicio.

Nos encontramos en unos momentos complicados para emprender. La incertidumbre sobre el futuro y la falta de apoyo financiero no facilita la puesta en marcha de nuevos proyectos o la expansión de los existentes. Se nos hace casi imposible presentar unas proyecciones financieras coherentes frente a la falta de experiencias históricas tan críticamente globales y a la sobre-rentabilidad que buscan los inversores.

Los bancos no pueden abrir el grifo porque no tienen ni para ellos, las instituciones te remiten a los del grifo. El capital riesgo está volcado en lo macro-online, la súper-tecnología y lo bio-loquesea. Los inversores privados, con la que está cayendo, prefieren guardar la ropa. Y los business angels son indeterminados porque no sabemos ni el sexo de los ángeles. Por tanto, ahora mismo sólo nos queda el “friends and family“, que no es más que familia y amigos te presten el dinero basándose en que te conocen y en la confianza que les profesas.

En todo esto no podemos criticar que bancos, instituciones o capitales privados no inviertan, ya que cada uno hace con su dinero lo que quiere. Pero sí que tenemos licencia para dudar de la mareante promoción que hacen en apoyo de los emprendedores. Deberían apuntarse eso de “a Dios rogando y con el mazo dando”. O mejor: “al emprendedor promocionando y con la cartera dando“.

A pesar de todo, os animamos a todos a luchar por sacar adelante vuestros proyectos, porque, tirando de más refranero:

“el no ya lo tenemos”