Habla hasta con los perros

¡Hay que hablar hasta con los perros!

Así fue como nos desmontó Ángel Garrorena en su conferencia en el Salón Mi Empresa de este año. Sencillo y directo.

Rascando un poco más podemos decir que como no hablemos con la gente no les vamos a conocer. Y esto me remite algo a mi fábula del ascensor, pero eso ya salió.

Llevado a los negocios la conclusiones son sencillas. Como no escuchamos a los clientes nos les entenderemos. Si no les preguntamos no nos dirán qué necesitan. Y si no atendemos a lo que quieren podemos perderles. Y sin clientes no hay negocio.

Si nos vamos al lado de la captación a potenciales clientes nos encontramos lo mismo. Si no escuchamos a los que están en la calle (el famoso mercado que ¡además! son personas) no sabremos lo que quieren. Si no les damos lo que buscan no nos probarán. Y si no vendemos no tendremos nuevos clientes. Y sin clientes no hay negocio.

 

Por tanto, como nos dejó claro mi querido Ángel

Tenemos que hablar, hacer las preguntas correctas y echar los anzuelos debidos. Después quedarnos expectantes, escuchar, aprender y sacar conclusiones. Y por último, con todo lo escuchado, adecuar nuestro mensaje, producto, servicio o incluso negocio, al cliente que nos interese.

 

* Lo de los anzuelos es digno de que tenga un post propio. Y si ya fuera del propio Ángel sería increíble.

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