Libertad de creación en los ecommerce

Libertad de creación en los ecommerce

El mercado tiende a evolucionar, y cada vez son más las herramientas de carácter digital que tenemos a nuestro alcance para “facilitarnos la vida”.

A esta nueva manera -más cómoda- de nuestro día a día, le sumamos la falta de tiempo para comprar, sustituyendo los paseos por largos pasillos de centros comerciales y burros de ropa, a “surfear” entre tiendas online, categorizadas y segmentadas por producto, ofertas, precios y temporadas.

Cada vez existe más oferta para que los exigentes compradores puedan solventar sus necesidades primarias (Nota al lector* cada uno que entienda por primarias lo que más le convenga).

Se cuentan por miles, por no decir millones, las tiendas versión online que ofrecen artículos de todos los mundos que os podáis imaginar. Algunas son cuidadas en la presentación, otras son originales en cuanto a la oferta, otras ajustadas en cuanto a precio. Pero hay una cosa que es cierta, y, o eres un poco curioso y trabajas bien lo que ofreces, o te conviertes en uno más, la competencia te absorbe y tu vida virtual transcurre “sin pena ni gloria”, concentrada en un periodo de tiempo más corto de lo que habías imaginado.

Es tendencia en el mercado online que los usuarios compren productos de acuerdo a sus gustos, a sus necesidades, a sus deseos y a su presupuesto. Pero  en este escenario de consumo tecnológico es importante destacar una evolución natural de los ecommerce, que está en auge y que cada vez tiene más afiliados: la personalización Ad Hoc en todas sus variantes. Lo que ofrece, en cada nivel, adquirir un bien único, exclusivo, pensado, creado y preparado sólo, y repito, sólo para ti.

En esta nueva perspectiva es donde empieza a cobrar especial importancia, que el usuario participe en la compra desde el momento cero del proceso. Pero no me refiero a que participe marcando un producto, un color, una talla, y efectúe el pago para recibir el pedido en la dirección que ha señalado previamente, como ocurre normalmente.

Me refiero a que participe en su creación, que sea parte del conjunto de factores que intervienen para hacer posible que cada producto se haga realidad, que sea artífice de la idea, que sea, porqué no, parte de la empresa durante un momento.

Porque quién sabe, igual si está cómodo con nosotros… ¡repite!

 

Begoña Núñez- fundadora de Mamá mi sol

@MamaMiSol

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