¿Oficinas abiertas? Mejor, adaptadas

¿Oficinas abiertas? Mejor, adaptadas

¿Oficina abierta o tradicional? Analizamos las ventajas y desventajas de este nuevo concepto de distribución por el que optan cada vez más empresas. Los espacios de trabajo de trabajo ya no son oscuros y cerrados sino que los nuevos tiempos nos regalan oficinas abiertas, sin obstáculos visuales y con mucha luz para que los empleados trabajen a gusto.

Sin embargo, este nuevo concepto de distribución está siendo muy debatido y tiene sus defensores y detractores. Antes de empezar a desgranar las ventajas y desventajas de las oficinas abiertas o open space conviene describir con detalle cómo son estas oficinas.

¿Cómo son las oficinas abiertas?

Las oficinas abiertas destacan por ser espacios diáfanos sin paredes divisorias. De este modo, se pueden colocar mesas amplias en las que se sienten varios empleados, idealmente, de un mismo equipo. Las oficinas abiertas, de hecho, también suelen llamarse praderas por su amplitud y concepto abierto; como si estuviéramos en medio del campo.

En las zonas donde es más necesaria la intimidad, como despachos o salas de reuniones, suelen utilizarse paredes de cristal que crean grandes “peceras”. De este modo, se obtiene más privacidad y no se molesta a los compañeros con el ruido de las conversaciones.

El objetivo de este tipo de oficinas es fomentar la interacción y colaboración con los empleados para así mejorar la productividad. Esta opción suele ser la preferida en espacios de coworking o también por empresas innovadoras de la talla de Google, Apple, Facebook…

Las oficinas abiertas son una gran opción para instalar a tu equipo de trabajo. En nuestro coworking de María de Molina hemos instalado este concepto de oficina y el feedback es muy positivo.

Ventajas de las oficinas abiertas

Este modelo presenta una serie de ventajas:

1. Mejora la comunicación

Los empleados hablan más entre ellos y lo hacen en persona, levantándose de su sitio para ir a visitar al compañero. Además, entre los que comparten la misma mesa hay mucho diálogo y se mejora la relación entre esas personas.

2. Ahorro de espacio

Las paredes ocupan un lugar que no sirve para nada más que separar. Eliminarlas aumenta el espacio disponible y permite utilizarlo para organizar mejor la oficina, crear rincones de descanso o conseguir que esta parezca más amplia.

3. Organización y distribución

Los tabiques limitan nuestra creatividad a la hora de distribuir un espacio. Sin embargo, cuando estos ya no están, tenemos un folio en blanco sobre el que crear la oficina que queramos. De este modo, podremos jugar con la iluminación, la funcionalidad… de una forma diferente.

4. Aumenta la productividad

En una oficina open space el trabajo de cada empleado se hace más visible, lo que hace que estos aumenten su productividad y motiven a sus compañeros para hacer lo mismo.

Desventajas de las oficinas abiertas

1. Aumentan las distracciones

Tener a la vista a todos tus compañeros puede ser una fuente de distracción; por tanto, es importante que todos los empleados desarrollen su propia capacidad de concentración para no despistarse con demasiada frecuencia.

2. Desciende la privacidad

El día a día de cada trabajador queda expuesto. Para muchos esto no es un problema, pero para algunos pocos puede ser una fuente de incomodidad o desmotivación.

La mejor solución: oficinas flexibles

 Sin embargo, la opción verdaderamente perfecta es encontrar una oficina flexible con las nuevas tendencias laborales. Quizá, los profesionales del futuro más próximo no necesiten un espacio fijo durante ocho horas diarias, pero sí necesitarán un número de horas diarias o semanales para desempeñar lo entendido como “trabajo de oficina”; porque por muy modernos que seamos, aún persiste la necesidad de “sentarse delante del ordenador” para desarrollar informes, presentaciones o buscar información.

Desde nuestro punto de vista consideramos que la comodidad en oficinas (y no hablamos de sofás) es fundamental para desarrollar cualquier actividad profesional. Cuanto menos estridentes sean los espacios de trabajo, menos distracciones habrá y mejor será la productividad. Y si además se pueden adaptar a nuestras necesidades, a medida que pasa el tiempo, mejor que mejor.

Nuestra principal idea es que: se puede trabajar en cualquier lugar pero NO cualquier lugar es bueno para trabajar.

 

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