Vacaciones del emprendedor: despreocúpate de tu negocio en verano

Vacaciones del emprendedor: despreocúpate de tu negocio en verano

Las vacaciones del emprendedor no solo son posibles sino que, además, son necesarias. El cuerpo y la mente necesitan un descanso para volver a estar en su máximo rendimiento. Después, estarás listo para volver a la carga con más fuerza que nunca.

Al crear tu propio negocio parece que de tu vocabulario desaparece el término “descanso” ya que dedicas todas tus energías, y todo tu tiempo, a hacer realidad tu idea. Sin embargo, tomarse un respiro de vez en cuando es necesario para mantener tu nivel de rendimiento, la creatividad y la calidad de tu trabajo. Por tanto, las vacaciones del emprendedor son necesarias para el buen funcionamiento de la empresa.

Por las características de un emprendedor este se ve obligado a planificar cada salida un poco más que un trabajador por cuenta ajena. Necesita conocer bien su sector, su mercado y su clientela para saber cuáles son las épocas con menor volumen de trabajo y así elegir esas semanas para hacer una escapada. Y el último día, antes de salir, solo tendrá que asegurarse de terminar tareas pendientes, realizar pagos, emitir facturas y delegar (si puede) lo que pueda surgir.

¿Por qué las vacaciones del emprendedor son importantes?

Todo el mundo necesita descansar y desconectar, el emprendedor y empresario también.  Las vacaciones son una buena práctica para emprendedores, de lo contrario, con el tiempo te verás agotado y esto afectará al rendimiento de tu compañía. La creatividad se bloquea, pierdes el foco fácilmente y empiezas a tomar malas decisiones producto del cansancio.

 

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Cogerse unos días libres, de vez en cuando, debería ser obligatorio. Al menos una semana, ya que hasta pasados al menos tres días tu cerebro no entra en modo vacaciones. Y durante ese tiempo tu única preocupación debe de ser darle al cuerpo y a tu mente el descanso que se merecen. Emplea ese tiempo para dormir (seguro que te hace falta), ir a exposiciones que alimenten tu creatividad, leer libros para seguir aprendiendo, practicar algún deporte…

A la vuelta al trabajo verás que tienes más energías, estás de mejor humor y todo fluye de otra manera.

En relación a las vacaciones del emprendedor, existe una pequeña historia que transmite una gran moraleja sobre la necesidad de descansar para poder mantener el ritmo. Dice así:

Un leñador fue buscando trabajo a un aserradero diciendo que él cortaría el doble de madera que cualquiera de los que allí trabajaban, y el encargado para comprobarlo le admitió a prueba. En sólo una semana el leñador sorprendía a todos cuando en la mitad de tiempo cortaba el doble que los demás.

Al poco, comenzó a bajar sus cifras y al darse cuenta tomó la decisión de trabajar lo mismo que los demás. Pero su rendimiento siguió cayendo. Amplió su jornada más horas, suprimió los descansos y comía mientras cortaba, pero siguió cuesta abajo.

Un día se acercó el encargado y le dijo que ya estaba por debajo de los demás, pero el leñador no se lo explicaba porque echaba más horas, más esfuerzo, tenía más técnica… El encargado pensativo le preguntó: ¿Cada cuánto afilas el hacha? Y el leñador sorprendido le respondió: No, no paro a afilarlo porque perdería tiempo.

Tal y como aprendió el leñador, es necesario medir los tiempos para no desgastarte y afilar nuestra herramienta de trabajo más poderosa: nuestra mente. En caso contrario, dejas de ser eficiente, te oxidas, pierdas buenas ideas…

 

¿Colgar el cartel de cerrado o delegar en una oficina virtual?

Los emprendedores o autónomos que no cuentan con un pequeño equipo que les respalde durante sus vacaciones son quienes tienen más difícil conseguir esa desconexión. Sin embargo, si es tu caso, actualmente existen soluciones que te permiten disfrutar de unos días de descanso con la seguridad de que tu empresa sigue atendida: con los servicios de oficina virtual.

¿En qué consiste? Este servicio incluye la asignación de un número de teléfono geográfico, que es atendido en un amplio horario comercial de manera personalizada y según tus indicaciones. Así mismo, se te notificarán por email las llamadas y podrás contratar un servicio de telesecretariado durante el tiempo que estés fuera para que se encarguen todos tus asuntos.

La principal ventaja de oficina virtual es que ya no tendrás que colgar el cartel de “cerrado por vacaciones” aunque tú estés es una isla paradisíaca y que tu negocio seguirá funcionando de cara a tus clientes. Tú, desde donde quiera que estés, podrás llamar a tu oficina puntualmente para saber cuáles son las últimas novedades y si hay algún asunto urgente que requiera de tu atención. Si no es así, después de colgar el teléfono, podrás seguir disfrutando sin necesidad de preocuparte de nada.

Aunque las vacaciones del emprendedor parezcan una ilusión o un sueño lejano para muchos, si te organizas bien es posible escaparse unos días y desconectar por completo. Tu negocio, mientras tanto, no tiene por qué quedarse parado y estará bien atendido durante tu ausencia. Al principio te sentirás hasta raro, pero luego te darás cuenta de cuánto necesitabas ese descanso. Recuerda: tu cuerpo y tu negocio lo agradecerán.

 

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