Emprendemos más por necesidad

Emprendemos más por necesidad

Según hemos sabido, los emprendedores en España ponen en marcha nuevas empresas, más por necesidad que por oportunidad.

Y esto ¿es una buena o mala noticia?

Ya que hablamos de emprendimiento, vamos a poner el chip positivo. El Informe GEM, recoge que uno de los principales factores por los que más se han creado nuevas empresas ha sido por la necesidad de encontrar un medio de vida, para afrontar el desempleo. Esto podríamos interpretarlo, desde el punto de vista más optimista, como una reacción. Hace años, si estabas en el paro, tenías la certeza de que antes o después ibas a encontrar un puesto de trabajo, en general, bien remunerado. Como hoy por hoy, eso parece casi una utopía; la gente, los profesionales intentan buscar una salida cuanto antes, y trabajar desde el día 1 de desempleo, incluso en ocasiones, adelantándose a esa situación.

La interpretación negativa de la conclusión a la que llega el informe está en la percepción de que ’emprendemos porque no queda más remedio’ y motivados por un ‘que sí, vamos a hacerlo, que a éste le ha funcionado’.

No hay duda de que emprender debe hacerse  por
convicción, con esfuerzo y con la máxima seguridad.

 

Aumentan los emprendedores por necesidad

Como se viene haciendo cada año el Informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM), elaborado por el Centro Internacional Santander Emprendimiento (CISE), analiza el fenómeno emprendedor así como los factores que influyen en la creación de nuevas empresas.

Dicho informe refleja que la sociedad española emprende por necesidad, la cual ha observado un incremento de un 26% a un 29% situándose 11 puntos por encima de la media de los países impulsados por la innovación. Se incrementa el número de este tipo de emprendedores que han visto una posible alternativa a su situación de desempleo, para poder salir adelante. En cambio emprender por oportunidad ha observado un  descenso de 5,5 puntos respecto al año 2012 en el que se ha pasado de un 72,3% a un 66,8%.

Emprender de una forma u otra, por necesidad o por oportunidad, ha sido uno de los factores analizados donde se realiza una clara distinción entre ambos perfiles. Esta diferencia es fundamental ya que no todas las iniciativas llevadas a cabo a la hora de emprender contribuyen de la misma manera en la actividad económica.

En el año 2013 el 5,2% de la población con edades comprendidas entre los 18-64 años, estaban implicados en la puesta en marcha de un negocio. Los emprendedores motivados por una oportunidad representaban el 1,5% de la población.

Cabe destacar que en los últimos años la necesidad como motivo para emprender ha aumentado en este tipo de personas, alcanzando el 30% de los casos. Este dato resulta un tanto preocupante si se tiene en cuenta que en el año 2010, lo emprendedores  motivados por necesidad representaban alrededor del 15% del total.

Además como novedad, el proyecto incluye monográficos sobre la Ley de Emprendedores y la financiación del proceso emprendedor en nuestro país. La financiación es el mayor obstáculo de cualquier emprendedor. Es por ello por lo que el proyecto señala tres posibles fuentes de financiación.

– Business angels: Es fundamental que se siga difundiendo la figura del inversor de proximidad, también conocido como business angel, como fuente posible de financiación para los proyectos star-up.

Crowdfunding: Este tipo de financiación colectiva permite a cualquier emprendedor reunir una cantidad de dinero necesaria entre muchas personas. Además, para inversores poco experimentados en la actividad empresarial es una excelente oportunidad.

Capital semilla: Es una oferta de acciones en la cual el inversor adquiere una parte del negocio o empresa. Este tipo de fondo se orienta fundamentalmente a nuevas empresas que estén en etapa de inicio.

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